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Pautas para Juveniles

 

Las ideas y propuestas que siguen están dirigidas a los Coordinadores y Entrenadores para ser aplicadas al ámbito de Juveniles. Están aprobadas por la Capitanía de Rugby y consideradas “política de Club”: desde esta base, el cumplimiento debe ser consistente y permanente y sólo podría ser dejado de lado luego de otra decisión expresa. La idea es que estas conductas se naturalicen y pasen a formar parte del capital de nuestro Rugby. En este sentido y por tratarse de cuestiones opinables, será bienvenido todo planteo de los entrenadores y de la comunidad del Rugby relacionado con la conveniencia de estas pautas, pero esta discusión amplia y abierta no implica poner en suspenso su cumplimiento, que será inmediato. Se trata de una serie de ideas no exhaustiva: esto impone la necesidad de su actualización permanente, en tanto nunca podrían cubrirse por completo y de antemano las situaciones a las que debe darse respuesta; no obstante, podrán servir de guía. Por último, las pautas que se proponen no tienden a disciplinar la práctica del deporte, sino a crear un ámbito de máximo aprovechamiento de sus beneficios: su finalidad será el desarrollo más fructífero de las capacidades personales y deportivas de cada jugador.

1.- Insistir sistemáticamente en el trato respetuoso y cordial con el árbitro, rival y compañeros.

2.- Desalentar que los jugadores hablen en exceso en la cancha: la comunicación debe estar restringida al juego. Promover que eviten los reclamos orales o gestuales al árbitro, rivales, compañeros o público. Debe incitarse el aliento entre jugadores y evitar las manifestaciones de “fastidio”.

3.- En este sentido, los entrenadores evitarán por completo los reclamos al árbitro, conducta que no admitirá excepciones. Asimismo, deberán restringir al mínimo necesario las indicaciones a los jugadores durante el tiempo de juego.

4.- Transmitir a jugadores y padres la irrelevancia del resultado frente al interés por el juego, por el desarrollo individual y colectivo y por el encuentro entre clubes.

5.- Naturalizar gestos de consideración al rival. La actitud será explicada a nuestros jugadores para que comprendan el fin que se pretende. Sólo como ejemplo:

  • Siempre ofrecer vuelta en las salidas mal hechas
  • Si el rival queda con menos jugadores (salvo por razones disciplinarias) retirar del campo los jugadores que sean necesarios para jugar con igual número (y comunicarlo al entrenador rival)
  • Promover que si se lesiona un jugador del otro equipo, el capitán o quien haya estado involucrado en la jugada se preocupen en cancha por su recuperación
  • Desalentar los festejos excesivos
  • Los jugadores deben cumplir rigurosamente con el saludo a rivales y árbitro, al final del partido
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6.- Debe integrar el equipo inicial el jugador que asistió a los entrenamientos, aunque la ausencia haya sido informada. Sólo muy excepcionalmente puede dejarse de lado esta regla, si la situación personal del jugador hace conveniente que sea incluido en el equipo inicial. En ningún caso se resolverá a partir de la conveniencia competitiva.

7.- No sólo deben jugar todos los jugadores que hayan cumplido sus compromisos, sino que todos quienes lo han hecho deben jugar tiempos razonables. Esta pauta no será dejada de lado en ningún caso por criterios competitivos.

8.- Sólo muy excepcionalmente se convocará a jugadores de una división menor para integrar una división mayor. Si la división que se presenta cuenta con 15 o más jugadores, los menores integrarán el equipo como suplentes; en caso de que no se alcance esa cantidad, los jugadores menores que ingresen como titulares lo harán de acuerdo a los méritos indicados en 5. Si hubiera suplentes de la división que compite, siempre ingresarán con prioridad a los de la división menor: sólo muy excepcionalmente (caso de primeras líneas) se aplicará otro criterio; es decir que de ser necesario se reagrupará la formación del equipo para el ingreso de los jugadores a cuya división corresponde el encuentro. Los convocados de la división menor ingresarán sólo si fuera necesario, de acuerdo a las pautas señaladas y eventualmente para darles minutos de juego en reconocimiento a su presencia. En todos los casos se resguardarán las indicaciones URBA para tiempos máximos de juego.

La convocatoria de los jugadores menores la dispondrá el Coordinador Deportivo con aval previo del Coordinador General. Siempre se realizará a través del Entrenador de la división menor (quien aportará su opinión acerca de la conveniencia de la convocatoria) y con consulta previa al Entrenador de la división que compite. La pauta esencial para elegir a los convocados será la aptitud física para atender al compromiso (por lo que se dará especial atención al caso M18-M20): de entre quienes cumplan esta exigencia, se elegirá a quienes reúnan méritos conforme al punto 5 y eventualmente a las necesidades de conformación del equipo, además de la voluntad del convocado (que deberá comprometerse a obtener autorización de adulto responsable). Se convocará por lo menos a 3 jugadores (salvo que no reúnan las condiciones indicadas) y a no más de 5. La convocatoria se formalizará en el último entrenamiento semanal de la división menor y se comunicará a todos los integrantes de la división, con explicación de los criterios de selección referidos: se les comunicará asimismo que la elección será rotativa para el caso de nuevas convocatorias.

9.- Nunca debe abandonarse un encuentro ni omitirse la presencia en el tercer tiempo de jugadores y entrenadores. Si muy excepcionalmente se considera que la continuidad del encuentro pone en riesgo la salud de los jugadores, deberá consultarse a los Coordinadores.

10.- Deberá transmitirse -dentro de las pautas técnicas y pedagógicas que transmitan los Coordinadores y manejen con libertad los Entrenadores- un estilo de juego que potencie la capacidad lúdica y la imaginación de los jugadores, al tiempo que resguarde la solidaridad y el espíritu colectivo del Rugby.

11.- Todo incidente de conducta o de salud medianamente trascendente debe ser comunicado de inmediato a los Coordinadores, a fin de que se realice un seguimiento de uno u otro tema.

12.- La agenda de entrenamientos estará a cargo de los Coordinadores, con comunicación al Director de Rugby y Capitanía. Por ese motivo es conveniente que las modificaciones que los entrenadores consideren necesarias sean comunicadas con tiempo para que puedan ser evaluadas y se dispongan eventualmente esos cambios.

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